Acepto



Deje de escribir poniendo una mordaza a ese yo interior que no dejaba de gritar que te extraña, le he ocultado los detalles de tu vida, y puesto bajo un estricto régimen limitando su cosa favorita, nombrarte.

He fracasado en el intento. No se puede callar lo evidente, y aunque siento que lo mejor ha sido alejarme, también comprendo que no lo he llevado de la mejor manera. No se tú, pero a mi me parece que has salido a flote, como siempre, me ganas con desfachatez, en olvidar lo más pronto posible. 

Comenzaré de nuevo, vamos de nuevo... aunque no recuerdo por donde comenzar, algo lograré esta vez. Tendré que recordar lo que ha pasado en este supuesto tiempo perdido, lo que los sueños me han dejado tras largos días de aparente calma... vaya es más fácil escribirlo que vivirlo, eso también lo había olvidado. Creo que algo estoy dejando fuera de todo esto, quizá una mentira que me conté y ahora me la creo completita, suele pasar, disculpa. Es cierto... ya no pasas a leerme, no se cuando volverás a hacerlo o siquiera si te interesa lo que solía gustarnos, es un enorme infortunio que cambies tanto en un par de meses, casi siento que te odio, casi pero no... sería algo equivalente a odiar una gran parte de mi. Somos o debería decir éramos tan parecidos que no podría llegar a ser real tal sentimiento, me dejo llevar. Cuando por fin estemos frente a frente descubriré cuán similares o diferentes nos volvimos, por ahora y hasta que mis letras crucen tus pupilas acepto que te echo de menos.

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