Tumbados



Es nuestra isla en medio de tanto ajetreo y caos. Pasar las horas tumbados sobre aquella vieja y ruidosa cama, desnudos. En ratos amándonos y otros simplemente dejándonos estar, sin pensar, soñando que a pesar de todo existe un lugar al cual pertenecemos y siempre podremos volver.

Un cuerpo sobre el otro, y luego vuelta al mundo en una historia. Un bostezo largo y aparece su sonrisa encantadora decorando la miseria del lugar. Un edredón enredado que cubre lo que a la vista de muchos seria un error, pero debajo solo veo amor. Su voz fuerte, penetrante y cálida a la vez satura mi realidad y no hay otra cosa que quisiera escuchar.

Lo quiero como si lo hubiera forjado entre mis manos, con mi calor; pensando cada detalle, planeando cada encuentro que nos lleva a naufragar.


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