El loco -sin pies ni cabeza- que vive en mi.



Todo ese silencio para mi -pensé- y me tumbé quedándome dormida en un segundo. Una lágrima corría por mis mejillas y recuerdo perfecto su rocé al bajar lentamente. Aunque no encuentro motivos aparentes o que pudieran valer la pena debo admitir que de un tiempo para acá lloro a la más mínima provocación. En el fondo, en lo oculto de mi hay algo que falta, la pieza que no encaja, el "te lo dije", pfff... ese "no me dejes, quédate". Lo que más puede doler... "y, si hubiera..."

No todo va "tan" mal, es verdad que una hebra sale de su lugar pero a quien no le pasa. Un pendiente inalterable, un esperar constante, un no se qué que me mantiene alerta y este hueco intocable que me regalo el destino.

Galimatías, la vida es eso... brincar de acá para allá a merced de no se que diablos. Marcharte y jurar que no regresas para "¡baaam... lo mismo de siempre!

Lo sé, lo sé, la mayor parte del tiempo no me entienden nada, es confuso.
Tratar de acomodar las ideas si que puede ser un complique. Y pegarlas aquí, teclear, una imagen "bonita".
Un querer aparentar lo madura que soy, y peor aun serlo sin consentimiento propio pero que más da, la vida es así y todos tenemos una pizca de loco.


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