Lo único

Constantemente me pregunto hasta que punto se puede estar cansada; quizá hasta la muerte y más allá aunque me niego siquiera a considerar la idea de averiguarlo.  

Estoy sentada, con el cuerpo destrozado y el alma marchita... estoy, sigo, camino sin avanzar y me gasto la vida, que al final es lo único que poseo.

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