Crucero



Me congelo al pensarte del otro lado de la acera, el tiempo va y viene mientras tu permaneces en mi. La dulce voz en la radio suena a ti. El cielo azul sobre la ciudad aparentemente en calma, rompe al parloteo de una centena de aves. Los automóviles avanzan, personas de todo tipo se detienen detrás y aun lado mío; los miro por el rabillo del ojo y parecen no percibir nada y me pregunto si mi apariencia se asemeja a otro autómata más. Cambio de luces, sigo sin moverme mirando como me rebasan presurosos, algunos parecen molestos, otros inquietos y alguno más solo intentan avanzar al ritmo de la ola de gente. altero mi curso, avanzo algunos pasos y me encuentro a medio crucero inmediato, mientras la luz amarilla parpadea intermitente... apresuro el paso, llego a la esquina y la brisa de los autos, al acelerar, llega a mi pies; es así como me libero de tu recuerdo, evito chocar con el y me alejo lo más posible. La música suena nuevamente en mis audífonos, introduzco mis manos en los bolsillos. Sigo avanzando a un buen paso mientras la calma y cotidianidad lo inundan todo, permanecemos en mundos paralelos.



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