Fugaz





Siempre quise hacerlo de esa manera. Se presento en una noche cualquiera con la atmosfera idónea y estaba sola, lejos de todo; creo que eso fue lo que al final determinó el encuentro.

No hubo un te quiero, ni frases trilladas a media voz; todo, absolutamente todo fue tan claro que me dí el gusto de hacer lo que yo quería, estuviera o no él de acuerdo. Qué mas da -pensaba- no volverá a suceder.

La noche avanzó mucho más de prisa que lo esperado, fue solo lo que tenía que ser, y sentir esa libertad es inexplicable.

Dicen que una muy buena forma de vengarse, es ser feliz... y lo fui.


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