En tiempo real

     ¿Dónde esconderse cuando ya no quieres dar la cara?
     Ahora más que nunca anhelo hacerlo, he llegado a casa... me conecté; coloqué los audífonos y mi rincón favorito se lleno de música. Aguanté las ganas de llorar horas interminables, sonreí un poco aunque últimamente no se me da; corrí a casa y ahora apenas si logro concentrarme ya que el volumen esta a tope, no quiero pensar realmente. Las personas a mi alrededor no se inmutan, mi gato duerme placidamente mientras lo veo con un gesto de alivio. La idea que querer escapar persiste mientras lo envidio, aunque por encima de todo tengo la obligación de hacer "fuertes" a más de dos. Aun derrumbada parece que soy parte de una columna que debe permanecer en pie, mi familia.

 ¡¡¡Qué difícil!!!

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