La vida se nos va...


Me oculté en ese lugar del mundo a donde pocos llegan -mi habitación-. Desilusionada de una persona, quizá de la que más amo -sin ser esto aceptado abiertamente- y al mismo tiempo esa que me da pequeñas dosis de mis drogas favoritas: su sonrisa, su voz, su calidez, sus abrazos, su presencia tangible; porque cuando me voy de su lado me pasa como la mayoría de los adictos, comienzo a necesitarle, alucino y lo veo en todo, menos a mi lado.

Lo sufro demasiado, me aferro irremediable y después de la abstinencia -y muchos días- comienzo a curar por partes mi vida.

En el espejo cambio ese gesto extraño por una amplía y sincera sonrisa -para mí, solo para mi...-, el apetito vuelve y quiero comerme el mundo en un movimiento.
El ritmo esta de nuevo controlado desde la planta de mi pies al corazón; este que lo quiere aun más ocultamente que antes y pienso que todo pasa por algo, yo aquí en recuperación y el lejos como corresponde, allá donde es necesario, el lugar al que pertenece y simplemente mi figura no encaja. Somos piezas de diferentes rompecabezas y la vida se nos va...

Comentarios

Saudades8 dijo…
Taun piensa en ti, después en ti y más tarde en ti, el resto somos pasajeros de un tren que en alguna estación se bajaron, son pasado.

Besos,

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