Como duele



Estos días ociosos, lagañosos y fríos que trae el mes de mayo están fuera de serie. He vomitado por la mañana una nube de ideas que bailaron por un rato sobre el piso de la sala; me acomodé modorramente en el sillón a verlas hasta que el sueño me venció... y como no hacerlo si ninguna de ellas iba más allá de otra excusa, un cuento trágico o mi deteriorada historia de amor -que se saben de ante mano-.
Soñé, vaya que he soñado y entre tanto despertar inoportuno creo que no puedo esperar nada más, me siento terriblemente lejos de todos.  Despierto con taquicardia, ganas de llorar incontrolables y esa sensación de trapo viejo que no se explicar muy bien pero que duele.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Jodidamente irreparable

Preguntas, preguntonas....