Del otro lado...


Fue extraño como aquella figura se contoneaba, y debo ser realista... "Lo hacía muuuuy bien". 
Cuando entro por aquella enorme puerta envuelta en luces neón se veía retraída, tímida y podría haber jurado que con miedo de lo que la esperase adentro. Pero buuumm... la música estruendosa nos caía como lluvia incontenible. Yo no podía apartar la vista debido a mi estado de aburrimiento y a que no era mi ambiente. Fui prácticamente obligado a entrar ,lamentándolo, hasta que la miré mover aquella cadera simple pero vivaz. 
La faz le cambio y parecía mucho más peligrosa que al principio (Toda mujer trae consigo unos gramos de riesgo).
Las miradas que antes la ignoraron se posaron sobre su ardiente figura. Algunos tipos con absoluta seguridad se acercaban para ser bateados sin compasión alguna; yo tenía aun menos posibilidades.
 -¡¡¡Diablos!!! pensaba mientras ella bebía, coqueteaba y se contoneaba.   
 ¿Cómo podía sentir tal interés?

Comentarios

Saudades8 dijo…
Todo lo que se sale de la normalidad atrae a los hombres, y más si son esos contoneos, yo me quedo con Taun.

Besos,
Taun We dijo…
Qué amable, también me quedo aquí.

Un beso.
Inclusive kilogramos de riesgo...
Sin riesgo no habría diversión.

Como siempre un placer Taun. Un abrazo, fuerte.
:)
Ginza dijo…
Que buen arma el de nosotras ;)
El punto es explayar ese riesgo de alguna forma, con un poco de seguridad.

Besos linda, un gusto leerte!
Lunático dijo…
Tenia muchas lecturas pendientes y leerte a ti siempre es algo que me apasiona. Este último relato es el que mas me ha gustado, mas a fin a mis letras, a mis pensamientos, a mis momentos.

Gracias por compartir, muchos besos rabiosos para ti.

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