Basta, me cansé...



El tiempo de precisar un beso, caricias y todo lo que conlleve la palabra amor ha pasado para mi; me he cansado de esperar sin recibir a cambio un trato justo al respecto -ilusorio, lo sé-. Reconozco el sin fin de veces que lloré por no entender lo que sucedía y no fue llanto nocturno ni poético; esto se presento en su momento muy real, ruidoso, húmedo, fastidioso incluso para mis oídos que pedían una tregua... 
 
¡¡Así es la vida!!

No tengo el lugar que algún día imaginé me mantendría al punto de la felicidad, al borde de la locura amorosa que alguna vez anhelé de alguna cursi película hollywoodense. 
 
Me rindo y me dejo caer sobre la lona de la vida que no me inspira más que un hastío total, un reproche sin demasiado sentido pero si con una causa clara y saben qué... ya no quiero una pareja sincera, ni un beso apasionado, ni cenas a la luz de la velas e incluso me atrevo a señalar que no deseo un "Vivieron felices para siempre", porque sé, y valla que lo sé de antemano; no existe y por más que lo intentemos y nos partamos el alma porque todo marche sobre rieles sólidos inevitablemente la tempestad lo cubre todo y corremos el riesgo de patinar, trastabillar y caer. Caer una y otra vez, ser terca y levantarte y volver a besar el polvo incontables ocasiones; y podríamos pasar así la vida de no ser porque en el fondo esa vocecilla que late dentro se impone y te da un "Hasta aquí" un "No más" y de verdad  es cuando anhelas con todo el alma que todo paré: ser vieja y vivida, ser fuerte dentro de un caparazón aparentemente humano, aparentemente inservible pero que posee lo mejor que nos da el tiempo: "Experiencia".
 
Y no quiero más, ya no más desilusiones, ya no más fracasos fortuitos para mi.
 
 
05/09/'12
02:19 a.m.

Entradas más populares de este blog

Jodidamente irreparable

Preguntas, preguntonas....